{"id":834,"date":"2019-11-06T13:28:58","date_gmt":"2019-11-06T13:28:58","guid":{"rendered":"http:\/\/diario24news.com\/hoy\/?p=834"},"modified":"2019-11-06T13:28:58","modified_gmt":"2019-11-06T13:28:58","slug":"y-ahora-quien-leera-esta-carta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/larepublicanews.com.do\/live\/y-ahora-quien-leera-esta-carta\/","title":{"rendered":"\u00bfY ahora qui\u00e9n leer\u00e1 esta carta?"},"content":{"rendered":"<p>Por: Daniel Beltr\u00e9 L\u00f3pez<br \/>\nTocar a la puerta del destinatario, pronunciar varias veces su nombre hasta perder la voz, arrimarse en la esperanza de una ventana entreabierta, encontrarnos tan s\u00f3lo con los ladridos que llegan desde la heredad vecina, siempre fue una escena desoladora, deprimente, triste.<\/p>\n<p>Yo conoc\u00ed el drama de regresar en procura de Ir\u00eda sin encontrarla; el drama de no poder entregarle mi \u00faltima carta, de escribirle en las paredes de la memoria, esperanzado en que alguna vez pasara y encontrara explicaci\u00f3n a mi ausencia luego de comprometerme con un abecedario prepagado.<\/p>\n<p>Mam\u00e1 envi\u00f3 docenas de telegramas tras la guerra. Buscaba un peque\u00f1o trabajo. El gobernante de turno respondi\u00f3 tres de aquellos; fue motivo de alegr\u00eda hasta que descubrimos que las respuestas eran exactamente las mismas. Luego nos domin\u00f3 la desventura, el silencio.<\/p>\n<p>Una carta ignorada es una herida en el vientre de la esperanza; una herida causada por lo absurdo; una herida que el remitente no espera. Una herida sin vocaci\u00f3n para resta\u00f1ar y detener el espanto.<\/p>\n<p>De ni\u00f1o hice de escribidor culpable. Escrib\u00ed por encargo cartas para dioses babosos venidos pretendientes de amores iletrados. Eran d\u00edas prodigiosos. Las respuestas no se hac\u00edan esperar. Tampoco las penitencias que a mi alma clerical le llegaban desde el confesionario.<\/p>\n<p>Ahora, como antes, me detengo a escribir. Esta vez a mis compa\u00f1eros del Partido de la Liberaci\u00f3n Dominicana; pero no les hablar\u00e9 de lo que lleva mi alforja, no les contar\u00e9 de la trascendencia perdida, no les contar\u00e9 de los sue\u00f1os hechos harapos, no les hablar\u00e9 de estrellas moribundas ni de las caracolas que a\u00fan guardan los ecos del rito en el que juramos servir: la promesa vulnerada de Juan, el compa\u00f1ero cuya \u00faltima mueca de muerte qued\u00f3 atrapada por siempre entre mis manos. Solo les dir\u00e9 que me voy antes de que caiga la noche; que se hace tarde. Les dir\u00e9 ahora como antes, que es mucho m\u00e1s redituable amar al hombre que a las cosas.<\/p>\n<p>Me habr\u00eda encantado dejar esta carta en manos de sus destinatarios. Me habr\u00eda gustado saberla le\u00edda. Respondida si acaso. Pero hace tiempo que la organicidad quebrada no responde; que las cartas se amontonan aun cerradas compitiendo por un miserable espacio en el cesto.<\/p>\n<p>Es una pena; pero esta carta se queda aqu\u00ed, en la pizarra del honor, como mensaje de amor en botella marina. Qui\u00e9n sabe si la posteridad llegue a contar que alguien hubo de detenerse siquiera para acusar recibo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Daniel Beltr\u00e9 L\u00f3pez Tocar a la puerta del destinatario, pronunciar varias veces su nombre hasta perder la voz, arrimarse en la esperanza de una ventana entreabierta, encontrarnos tan s\u00f3lo con los ladridos que llegan desde la heredad vecina, siempre fue una escena desoladora, deprimente, triste. Yo conoc\u00ed el drama de regresar en procura de Ir\u00eda sin encontrarla; el drama de no poder entregarle mi \u00faltima carta, de escribirle en las paredes de la memoria, esperanzado en que alguna vez pasara y encontrara explicaci\u00f3n a mi ausencia luego de comprometerme&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":835,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-834","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pais"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/larepublicanews.com.do\/live\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/larepublicanews.com.do\/live\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/larepublicanews.com.do\/live\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larepublicanews.com.do\/live\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larepublicanews.com.do\/live\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=834"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/larepublicanews.com.do\/live\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/834\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/larepublicanews.com.do\/live\/wp-json\/wp\/v2\/media\/835"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/larepublicanews.com.do\/live\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/larepublicanews.com.do\/live\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/larepublicanews.com.do\/live\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}